18/10/09

Un Enemigo Muerto y Resucitado...

Pasan 21 minutos de la 1 de la madrugada. Después de pasar el Puente del Pilar el una pequeña aldea segoviana de 24 habitantes sin wifi, sin cobertura para el móvil ni ningún aparatejo con pocesador, disco duro y ram, tenía pensados varios temas sobre los que desbarrar en mi siguiente post... Pero a mi regreso, una muerte inesperada cambió todos mis planes.




Desde hace más de un año soy maestre de una orden militar en el juego online Holywar, que permite jugar con un guerrero de las míticas cruzadas a través de tu navegador. En el juego, al igual que en la vida real, soy pagano y mis principales enemigos los cristianos... En concreto hay una supuesta guerrera cristinana llamada Inanna que me ataca tan a menudo como las reglas del juego lo permiten.

Pues bien, esta supuesta guerrera (más bien la persona que la manejaba) ha muerto. Alguien dijo alguna vez que conocerías la grandeza de un guerrero midiendo la de sus adversarios. He de reconocer que esta supuesta chica era valiente, aguerrida, feroz, temible... Y que el juego ha perdido a una de sus mejores piezas. Inanna, no importa que fueses mi enemiga, ni que adorases a los dioses equivocados o que hubieses invadido nuestra tierra, te recordaremos con cariño y siempre vivirás en nuestra memoria y nuestros corazones. Luciremos un lazo negro como homenaje a la guerrera desaparecida.

La historia es la siguiente: Innana padecía de leucemia y tras superar lo peor falleció en una operación relativamente sencilla por un exceso de anestesia. En teoría, ahora debería empezar a despotricar contra un sistema sanitario obsoleto, sobrecargado, mal gestionado e integrado por profesionales que, en la mayoría de los casos, están desmotivados y mal remunerados... Pero no lo haré...

... Porque resulta que, mientras decenas de jugadores lucían el crespón negro en sus avatares, yo no porque estoy encantado con el que le robé a un desconocido en un foro, y centenares de guerreros enfundaban sus armas para honrar la tregua de una semana que los crispis nos habían pedido... Inanna ha resucitado.


Resulta que todo ha sido una broma orquestada por esos jugadores que son una lacra omnipresente en internet y se dedican a "trolear" para mitigar su aburrimiento, disimular su falta de honradez o suplir diversas carencias padecidas en una cercana y terrible infancia... Si no, es inexplicable que sus compañeros de orden (supuestamente también víctimas del engaño) compartiesen con el resto de jugadores incluso los resultados de la autopsia. Realizada, por cierto, con una celeridad y diligencia que harían palidecer al más imaginativo de los guionistas de CSI.

Durante varios días, en el Mundo 4 no se ha hablado de batallas, mercenarios, cofradías o armaduras... De cientos de gargantas surgían la mismas preguntas al extenderse la noticia de la resurrección: ¿Qué clase de personas pueden gastar una broma así? ¿por qué son siempre los mismos? ¿Son nuestros personajes prolongaciones de nosotros mismos o entidades con voluntad y personalidad propias? ¿Es fiable la información que se tranmite por Internet? ¿Para qué necesitaban los cristianos una tregua de una semana?... Jamás una resurrección milagrosa (al tercer día, para más inri) había levantado tanta indignación.

Otros, los más escépticos, comprobábamos cómo un juego sin grandes gráficos, ni una programación espectacular, puede aportar experiencias inauditas que ni los seguidores de Lara Croft encontrarán en sus hiperdesarrolladas aventuras... Y todo gracias a un elemento tan antiguo como la interactuación con otros seres humanos, que convierte un juego simplón en un reto de dimensiones incalculables. Si no, que se lo pregunten al niño alemán, jugador del holywar en el bando cristiano.



Pd. Como es comprensible, correrán ríos de sangre para lavar la afrenta de la que hemos sido víctimas. Si quieres participar en la masacre, puedes unirte pulsando aquí.

1 comentario:

opoton dijo...

Sencillamente...
Genial...
Me ha gustado mucho señor dieguete...
Espero con ansias un pròximo relato...
por cierto... R.I.P. para la muerta
(Risa, Indecencia y Puterio)